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Autocuidado

Cambios en la mujer después de los 40 años

El cuerpo de las mujeres está en constante transformación. Desde que nacemos, nos vamos adaptando a los cambios. A veces puede resultar difícil, pero siempre debemos recordar que nuestra alma y nuestro cuerpo están preparados para enfrentarse a los desafíos más retadores que vayan trayendo los años. 

No olvidemos ser agradecidas con el cuerpo que tenemos, es un regalo y es el que nos acompaña por todo el camino de la vida: el que nos permite ver, sentir, abrazar y escuchar a los que amamos. 

¿Qué tipo de cambios experimenta una mujer en su vida?

Casi todos los cambios que experimentamos las mujeres, tanto físicos como emocionales, son debido a las hormonas. 

Los dos momentos más grandes de cambios relevantes son la pubertad y la menopausia, porque el cuerpo vive estos dos procesos como revoluciones hormonales.

Durante la infancia, nuestro cuerpo se ve sometido a unos cambios físicos enormes, porque necesita dejar de ser un bebé o una niña para convertirse en una mujer. Vamos aumentando peso constantemente y nuestros órganos se terminan de formar en nuestro interior.

Durante la pubertad, las niñas empiezan a producir estradiol (un tipo de estrógenos) y progesterona que, además de llenarlas de cambios físicos, también hacen que sientan y piensen diferente. 

Después de la pubertad, los cambios físicos son muy evidentes, porque las hormonas nuevas que empezamos a producir son las responsables de los caracteres sexuales secundarios, como el crecimiento de los senos, el vello púbico, la menstruación y, en algunos casos, los cambios en la piel del rostro.

Por el contrario, en la menopausia, esas dos hormonas se dejan de producir, por lo que los cambios emocionales también pueden ser grandes. Además, no hay que olvidar que no son solo las hormonas las que hacen que cambiemos, sino también el contexto y nuestra experiencia vital, que es todo lo que hemos aprendido a lo largo de los años. 

Cambios en la mujer según la edad

Todos los cambios en la mujer son retadores, pero pueden convertirse en una oportunidad para aprender a ser más felices. 

Hoy te dejamos los cambios más importantes en tres décadas muy gratificantes de la vida:

Cambios después de los 40

Durante la década de los 40, se producen muchos cambios en nuestra fisionomía y en nuestra vida emocional.

La grasa que antes teníamos en los glúteos y en las piernas se redistribuye en el abdomen, lo que hace que las enfermedades cardiovasculares sean un riesgo mucho más latente.

Del mismo modo, es posible que disminuyan la masa y el tono muscular, por lo que aumenta la flacidez en los brazos y en las piernas. Esto se puede ver mucho más en las mujeres que tienen estilos de vida poco saludables y que no realizan ejercicio regularmente.

Por otro lado, hay dos factores que influyen en la baja probabilidad de un embarazo sano en los 40: el nivel de hormonas desciende y los ovocitos que quedan en los ovarios ya están empezando a envejecer.

Por eso es que con los años, se va haciendo más común la necesidad de la reproducción asistida.

Otros cambios importantes son que la piel pierde elasticidad y pueden empezar a aparecer manchas solares. Además las líneas de expresión se pueden notar ya como arrugas.

Cambios después de los 50

En los 50 las mujeres pasan por un proceso que es muy temido, pero debemos entender que es natural y deseable: la menopausia. 

Esta se define como la ausencia de la menstruación por más de doce meses y se debe al cese de la función folicular. Se diagnostica clínicamente y en retrospectiva, es decir, cuando ya han transcurrido los doce meses sin ningún sangrado.

En este momento continúa la redistribución de la grasa corporal y la pérdida de la elasticidad de la piel y del tono muscular. 

Además, es muy frecuente que la revolución hormonal que supone la menopausia genere resequedad vaginal, lo que puede terminar por convertirse en relaciones sexuales dolorosas. Sin embargo, los expertos aseguran que la capacidad de sentir placer y alcanzar el orgasmo no cambia en ningún momento, por lo que basta con buscar otras alternativas o productos que solucionen el tema de la falta de lubricación.

Por otro lado, los huesos empiezan a deteriorarse, especialmente las vértebras de la columna y los de las articulaciones.

La pérdida gradual de los estrógenos tiene consecuencias grandes: 

  • Alteraciones del sueño y de la memoria.

  • Cambios en el temperamento y en el estado de ánimo.

  • Aumento del peso corporal.

  • Adelgazamiento y deshidratación de la piel.

Es muy frecuente que las mujeres, con la llegada de la menopausia, empiecen a notar que tienen goteos de orina, pero no quieren dejar de ser personas activas. Para eso, en TENA contamos con toallas higiénicas especialidas como TENA Discreet Mini, que neutralizan el olor y absorben más rápido que una toalla tradicional. Otra opción son los Protectores diarios TENA Discreet Largos con alas, que con sus 19 centímetros te protegerán y te harán sentir cómoda en todo momento.

Cambios después de los 60

Esta es una década maravillosa porque ya se acabaron los cambios hormonales grandes y las mujeres se pueden enfocar en mantener un estilo de vida que las haga felices.

Sin embargo, es imposible pretender que el cuerpo se mantenga igual durante toda nuestra vida. En los 60, es común que haya una disminución de la agudeza visual y auditiva. Además, se puede producir rigidez en las articulaciones, aumento de la presión arterial y disminución drástica de la masa muscular.

¡Los cambios ocurren! Así que es muy importante que los asumas de la mejor manera y aprendas de ellos. Recordá que en TENA cambiamos con vos, por eso ahora TENA Mujer, se transforma en TENA Discreet, la línea de protectores diarios y toallas higiénicas femeninas, especializados en incontinencia. Conocé más en https://www.tena.com.ar/productos/

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